¿Cómo hacer que alguien que no se siente cómodo en la oficina, sea un trabajador productivo?

Hace una semana, recibíamos esta pregunta:

¿Como hacer que alguien que no se siente cómodo, rinda como nosotros queramos?.

 Al ser una apreciación tan general, solo puedo contestar de forma generalizada.

 Entiendo en la frase “que rinda como queramos”, que esta persona a la que se refiere es su subordinado y usted o ustedes son sus jefes/ superiores.

 Entiendo que esta persona tiene a su cargo una serie de funciones o responsabilidades que no realiza correctamente, saltándose fechas de entrega, o quizás no trabaje siguiendo el patrón de política de empresa.

 Entiendo, además,  que puede ser una persona, que es percibida como usted, de forma gris, sentado en su mesa de trabajo, mirando el reloj y contando los minutos hasta el fin de la jornada laboral.

 Primero de todo, evalúe, si esa falta de motivación se debe a un problema de conocimiento. Si es un problema de Formación que requiere su puesto.

 Descartando esta variable.

 Las bases del trabajo en una oficina  son: RESPETO, COMUNICACIÓN basada en normas y funciones claramente  definidas y SERVIR DE  EJEMPLO.

 Dando por hecho que existe un respeto por las opiniones y forma de ser de esta persona en el lugar de trabajo.

 Lo primero que me pregunto es: ¿Por qué? ¿Sabe usted perfectamente el motivo, porque está persona no se siente cómoda? ¿Por qué actúa, según usted, de forma incomoda?

 No sirve contestando, un entiendo que sea por…seguramente es por….

 Un porcentaje muy elevado de los problemas en las oficinas es la falta de comunicación, suposiciones basadas en lo que sería esperable en esa situación según la “normalidad”.

 No se trata de investigar a nuestro equipo, ni mucho menos de preguntar información intima que pueda violentarlo. Tampoco hay que fomentar la hipocresía intentando ser una “familia” y preguntando por cosas que se ve a leguas que no nos interesa. Pero no  menosprecies el poder de frases tan humanas y sencillas como: “Como te ha ido el fin de semana?”; “Como le ha ido a tu hijo el primer dia de colegio”…

 Pero si conseguimos un ambiente de confianza y comunicación bilateral, seguramente empatizaremos más con nuestro equipo, y podremos tomar decisiones mas acertadas con respecto a cada una de las personas que lo componen.

No olvidemos que la filosofía es GANAR-GANAR, no demos por hecho que como les pagamos la nomina, deben de hacer todo cuanto les exigimos y ordenamos. Esta forma de pensar, mejor con los ordenadores, con las personas hay que tener un trato mas humano. Nosotros ganamos si ellos ganan, y esa ganancia ha de ser percibida.

 Siguiendo con el tema, debería usted saber contestar exactamente a la pregunta de porque se comporta de esa manera.

 Si no es así, ya sabe por donde empezar. Y paciencia, esto no se consigue en dos días. No vaya mañana a la oficina, y pretenda que años de indiferencia y pasotismo, cambien porque usted le pregunte como le ha ido el fin de semana.

 Piense siempre que la  formula de la comunicación, es la ESCUCHA. Para tener una conversación, usted deberá empezar por escuchar y a partir de ahí hacer las preguntas necesarias que le acerquen empáticamente a la forma de ser y de pensar de su empleado.

 Una vez tengamos la comunicación establecida. Es necesario influir sobre ellos.

 Solo podremos INFLUIR en los demás actuando nosotros de manera, que consigamos animarlos a hacer lo que nosotros proponemos. El poder se aplica de dos maneras: o por coacción o por influencia.

 Si usted cree que coaccionando a su trabajador, obtendrá mejores resultados, le animo a que busque otro trabajo.

 Ir por ahí dando órdenes a los demás, solo conseguirá un objetivo: que le detesten.

 La mejor manera de consolidar su poder es hacer cosas que aumenten su influencia y mejore su reputación, es decir, sirva de ejemplo.

 Intente en todo lo posible, que sus trabajadores opinen, compartan sus ideas…que participen activamente en las reuniones.

 Una de las funciones más importantes que usted tiene con respecto a su equipo de trabajo es que ellos se sientan valorados.

“Cuanto mas interés demuestre en los demás, más valorados se sentirán.” (Josh Kaufman).

 Y, si quiere que los demás se sientan seguros y valorados, recuerde que deberá escucharlos, tratarlos con amabilidad y respeto. ( Josh Kaufman).

 Cuando se dirija a ellos para, hacer una petición, recuerde que esto requiere tres pasos:

  1. Acérquese y rompa el hielo.
  2. Pídale lo que necesita.
  3. De una explicación.

 Para convencerlo, del punto numero tres,  voy a explicarle la investigación que realizó , en 1970, Ellen Langer, psicóloga de la Universidad de Harvard, ella estaba realizando un estudio sobre la docilidad.

El experimento se realizo con una fotocopiadora usada por los estudiantes de la Universidad.

Langer, pidió a los alumnos que intentarán colarse en la cola. Hubo dos maneras para colarse en la fila. Un primer grupo de alumnos simplemente pedían que los dejaran pasar y otros grupo de alumnos pedían que los dejaran pasar añadiendo una razón.

Los resultados devastadores:

–         De los alumnos que pidieron pasar, un 60% lo consiguieron.

–         De los alumnos que pidieron pasar y ofrecieron una razón, un 95% lo consiguieron.

Lo interesante es que las razones eran de lo más diversas, desde “tengo prisa” a mi favorita “es que tengo que hacer fotocopias”.

 La explicación a nuestra petición, es valida y más efectiva, porque los seres humanos estamos programados para entender y buscar las causas de las conductas. Las personas se mostraran más comprensibles ante cualquier petición siempre que usted le ofrezca un porqué. Independientemente del motivo que sea.

 Para terminar quiero contarles esta conversación que me resulta muy inspiradora en cuanto al comportamiento del gerente una gran compañía:

 En cierta ocasión Jesús Vega de la Falla, contó que cuando se entrevisto con Amancio Ortega, dueño de Inditex, para conseguir el puesto de Director de Recursos Humanos de la compañía, le preguntó:

– Señor Ortega, ¿Qué espera usted de mi?

Cuenta el Señor Vega de la Falla, que como experto en empresas y dado que se encontraba ante uno de los empresarios mas reconocidos mundialmente, esperaba una respuesta basada en números, ventas, consecución de objetivos…

Don Amancio Ortega le respondió:

–         “Usted dedíquese a querer a la gente, el resto viene solo”.

 Esto es una parte, de lo que esta en su mano, para poder acercarse y establecer un ambiente de trabajo estable, seguro y dinámico. Pero recuerde, que la motivación es en parte intrínseca e individual. Y en ultima instancia hay personas que su motivación no está relacionada, ni con su nomina, ni con sus jefes, ni con su empresa…sino con sus percepciones y expectativas.

Como siempre, si quiere resolver alguna duda con respecto a un tema que le preocupe, puede dirigirse a la pestaña consultorio y le ofreceremos una orientación a su consulta de forma anónima.

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